La OTAN ya tiene plan para Libia

La Inquisición – 16/09/2011

Los medios muestran victoriosos a los llamados rebeldes, dando la causa de Gadafi ya por perdida. Sin embargo apenas relacionan la actividad de éstos con la OTAN ni las pretensiones de las petroleras. Hasta el momento se ha presentado el levantamiento libio como espontáneo, aunque nunca se ha escondido el apoyo que han brindado principalmente Francia y el Reino Unido a los sublevados. Sin embargo, tonto será el que no esté convencido de que este circo ha sido orquestado desde fuera. Gadafi siempre había supuesto una molestia al intervencionismo económico exterior, pero sin embargo hacía sus concesiones. Ahora, en un contexto de revoluciones en los países árabes, las corporaciones interesadas en los recursos naturales de Libia han hecho a la OTAN y a la CIA entrar en acción para derrocar al dictador. Y lo han conseguido. Cameron y Sarkozy ya han viajado al país para envolverse en el griterío del populacho libio y coronarse como salvadores de la nación.

Para mantener el nuevo orden en la nueva Libia democrática, la OTAN afirma tener un plan que se ha ideado en Washington, Londres y París. Y éste no consiste precisamente en ceder el control militar de su propio país a las fuerzas armadas libias, sino más bien en apoderarse del espacio aéreo y las aguas territoriales con el pretexto de coordinar la gestión de la ayuda humanitaria que ha de prestarse a la devastada nación. Con esto además la OTAN obtendrá el libre acceso a enclaves portuarios y aeropuertos que pronto se convertirán en bases meramente militares. A pesar de que se ha afirmado no llevar tropas, sí se contempla la idea de entrenar a las nuevas fuerzas de Libia, lo que derivará en una estricta dependencia de éstas ante la OTAN. Para el caso, patatas. El responsable de esta tarea será, según Global Research, Abdel Hakim Belhadj, uno de tantos talibanes preparados por la CIA durante la Guerra Fría para frenar los pies al bolchevismo.

La cuestión es que ya está el terreno allanado para expoliar los recursos libios sin que el pueblo vea el más mínimo beneficio futuro. Las petroleras han ganado el control total de las reservas de crudo en ese país, la OTAN su excelente posición estratégica, e Israel se ha cargado un opositor más a su genocidio particular. Todos ganan, menos Libia. No creo que vayan a tardar mucho, los que ahora están empapándose de fervor y júbilo democrático, en echar de menos al singular Gadafi.

La verdad del Tratado de Lisboa

Las élites políticas europeas se proponen acabar con la soberanía de cada país que ratifique el Tratado de Lisboa en favor de crear una Europa uniforme y mercantil, despreciando la autonomía de cada pueblo y centralizando el poder en Estrasburgo.

El referéndum a favor de la Constitución Europea fue rechazado hace pocos años por países como Holanda o Francia, que consiguieron que no saliera adelante. Ahora tenemos un nuevo intento de los políticos de hacerse con el control absoluto de los países de la Unión Europea, dado que este Tratado de Lisboa es un disfraz que se ha puesto a la anterior Constitución Europea que afortunadamente nunca llegó a establecerse.

Irlanda es de los pocos países donde se ha sometido a referéndum el tratado en vez de ignorar la opinión popular y establecerlo sin preguntar. Los irlandeses han dicho sí, tras haberlo rechazado hace año y medio rotundamente, gracias a que los políticos se han aplicado bien en tergiversar la verdad sobre dicho tratado manipulando así el voto de los ciudadanos.
Es decir, para un país en el que dejan expresarse al pueblo sobre si aceptan o no el tratado, tras haberlo rechazado una vez lo repiten para conseguir así su aceptación a través de la mentira que infunden los políticos a los ciudadanos.
A este paso, si se consigue establecer dicho tratado, Europa acabará sumida en las garras de quienes no respetan la autonomía de cada pueblo, su soberanía propia; de quienes intentan acabar con toda la cultura y la tradición del viejo continente, dejando un estado uniforme y sin identidad; y de quienes, carentes de escrúpulos, utilizarán su poder no para gobernar a favor del pueblo, sino para sacar beneficio propio a costa de los europeos.

No, no es esta la Europa que queremos. NO AL TRATADO DE LISBOA.