Los Dueños del Mundo

Interesante vídeo el siguiente como introducción a las teorías conspirativas. Hace, a groso modo, mención de los principales nombres y sociedades secretas que tienen como fin el control del mundo, además de mostrar sus operaciones y sus consecuencias, relacionándolos con hechos geopolíticos de magnitud global mostrados a las grandes masas como algo que nada tiene que ver con la verdad: el interés de estos pocos en concentrar todo el poder. Así, nombres propios como Rotschild, Rockefeller, Kissinger, Freud, Slim y Gates aparecen mencionados en el vídeo, amén de organizaciones y entidades tales como el Club Bilderberg, el Club de Roma, el Grupo PRISA, el Concilio de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral, los Illuminati, la Masonería y el Vaticano.

Estos nombres, a pesar de no encontrarse en las principales noticias, ni la actualidad política, ni en los medios; controlan el mundo desde un segundo, tercer, cuarto y último plano, siempre tras todos esos dirigentes y jefes de gobierno elegidos por la masa en una creencia ilusoria de tener en sus manos el poder de elegir a sus representantes y guiar su propio destino en la Historia.

Ellos, llámense señores del Nuevo Orden Mundial o Dueños del Mundo, son los responsables en última instancia de todo cuanto ocurre en nuestro planeta: guerras, hambre, epidemias, tráfico de drogas y armas, corrupción política y, sobre todo, la manipulación del ciudadano occidental hasta el punto de anularlo intelectualmente por completo. ¿El objetivo? Más dinero, más control, más poder.

De esta manera, mientras medio mundo se encuentra sumido en la más absoluta miseria, el otro medio está completamente anulado, manipulado y abstraído gracias a la acción propagandística de los medios que Ellos mismos controlan. Bajo una irreal apariencia de progreso y libertad, se está tramando un plan por el cual estos nombres, la mayoría de ellos anónimos, toman cada vez más control y ejercen más poder sobre el 99’9999% restante de la Humanidad, a quien buscan esclavizar tanto física como intelectualmente. Y, sin duda, lo van poco a poco consiguiendo: una catastrófica crisis económica, una mortal epidemia o un terrorismo constantemente amenazador, son elementos que Ellos crean perfectamente de la nada para conseguir más dependencia de la masa respecto de ellos, de su sistema bancario-capitalista, de sus corporaciones y de sus ejércitos. El Miedo y la Inestabilidad constituyen la base de un sistema cuyo único objetivo es el ya mencionado.

Y sí, existe este selecto grupo, ¡¿cómo no?!, constituyente de la cúspide de una pirámide social sustentada por el resto de hombres que cada día nos levantamos a trabajar para que ellos puedan seguir aumentando su poder a costa de nuestra libertad y de la verdad.

Una vez que te das cuenta de quién mueve los hilos del mundo, y sabes de sus objetivos, comprendes que todos los hechos que te muestran los medios de comunicación masiva tienen la misma naturaleza y razón de ser (algo muy diferente a la que muestran), y esta es, concentrar cada vez más el poder del mundo en sus manos.

Sería muy ingenuo tachar de paranoia todo esto aquí expuesto. ¿No creen?

Los medios de desinformación

Presumimos de estar en la edad tecnológica, la edad de la información, donde somos capaces de acceder a cualquier tipo de dato a través de los más sofisticados aparatos, al alcance de cualquiera.

A lo largo del siglo XX, la industria de la información tuvo su auge y máxima expansión. El desarrollo de periódicos y posteriormente la creación de la radio y la televisión propició que la gente tuviera cada vez más necesidad de estar informada.

Hoy en día cualquier ser humano recibe semanalmente más información que la que cualquier otra persona hubiese recibido unos siglos antes durante toda su vida. Esto, sin duda alguna, supone una enorme ventaja respecto a esa época. Sin embargo, tiene su cara negativa.

El hecho de que toda la población mundial pueda informarse y nutrirse mediante unas pocas y globales fuentes de información hace que sea posible la manipulación directa y uniforme de todo ser humano.

Esto es utilizado directamente por los grandes poderes, empresas que utilizan los medios de comunicación (o el cuarto poder, como lo llaman de buena manera algunos), para crear en la población opiniones y manipular sus mentes.

La información que recibimos es escogida, tergiversada y nos es administrada de tal manera que es capaz (de hecho, ha sido) de crear opiniones absolutamente de la nada, y de manipular las mentes con el fin de controlar la voluntad popular y el mundo.

El control de los medios de comunicación lo ejercen los mismos que controlan los mercados bursátiles, los gobiernos más poderosos de la Tierra, quienes impulsan las guerras, las epidemias, el hambre… y todo con la finalidad de hacerse con el control absoluto del mundo.

Puedes poner las noticias cualquier día, y puedes estar seguro de la gran labor que están haciendo los medios. Desde luego, su intención no es la de informarte, la de hacerte ver las cosas más importantes que ocurren en el mundo. No. Ellos quieren hacerte ver como justa y necesaria la guerra que no lo es. Ellos quieren hacerte sentir pánico ante una enfermedad que ellos mismos han creado para venderte el antídoto. Ellos te muestran un terrorismo que te amenaza constantemente a pesar de haberlo creado ellos mismos. En resumen, ellos crean en ti un miedo que se traduce en una dependencia a la larga de sus vacunas, sus ejércitos y sus guerras.

La labor del terrorista es sacar un provecho de un miedo ajeno. Entonces, ¿quién es más terrorista? ¿quién te apunta con un rifle o quién le da un soporte a ese terrorista para que te apunte con un rifle?

El terrorismo es una labor conjunta entre esos grupos armados y los medios de comunicación. Ambos sacan provecho del medio que infunden, y ninguno es nada sin el otro.

De la misma manera, las industrias farmacéuticas sacarán provecho (como buenos terroristas que son), en colaboración con los omnipresentes medios de información, de que se propaguen enfermedades (normalmente, creadas por esas propias empresas) y conseguir venderte la vacuna para sacarte así los cuartos.

Igual que los desarrolladores de antivirus informáticos: sabe Dios que son las propias corporaciones distribuidoras de antivirus quienes crean los diferentes malwares para luego venderte su solución ante los mismos. La única diferencia es que en el caso de las farmacéuticas no se pone en peligro tu ordenador de 400 euros, sino tu propia vida (y no sé qué precio tendrá).

Volviendo a las guerras y a los rifles…

Los medios de comunicación te muestran a la hora de comer (estado de máxima vigilia) un país gobernado por un tirano genocida o por un grupo de terroristas que amenazan la integridad de nuestra “tan amada” democracia y de la “infinita libertad” que ella entraña. Se esmerarán y pondrán énfasis en la condena directa de las políticas de esos dictadores totalitarios y esos terroristas violadores de los derechos humanos.

Con eso conseguirán crear una imagen negativa de esos personajes (y si encima recrean un ataque contra un par de rascacielos situados en nuestro lado, ¡mejor!) para poder contar con el permiso popular de ir a la guerra contra esos malhechores.

¡Perfecto! Si van a derrocar a toda esa gentuza, y en su lugar instaurar un sistema tan “democrático y excelente” como el nuestro… ¿Quién que sea amante y defensor a ultranza de la libertad se opondrá?

Lo que los medios no muestran son los resultados en última instancia de estos conflictos creados de la nada. El invasor impondrá al inocente pueblo invadido una serie de dependencias que le negarán su propia soberanía y gestión. El invasor tendrá a su disposición los recursos naturales y humanos de ese país, ocupará militarmente su posición geopolítica, etc… En resumen, le colonizará. Pero bueno, en nombre de la democracia todo vale. ¿No es así?

Somos afortunados por vivir en un país democrático, donde todos somos libres de informarnos donde queramos (a pesar de ser todas las alternativas iguales) y de la misma manera, de elegir en las próximas elecciones entre dos candidatos cuya única diferencia radica en el color de sus corbatas.

¡VIVA LA DEMOCRACIA!

¡VIVA LA LIBERTAD!

¡VIVA LA DESINFORMACIÓN!

El contrato (le contrat)

El régimen establecido se enriquece y se mantiene en pie gracias a la actitud pasiva que tenemos cada día, desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, ante todas las injusticias y atrocidades que se cometen contra la naturaleza y contra el ser humano.

Al tener mantener esta indiferencia, estamos firmando inconscientemente un contrato que favorece al mal que asola el mundo: opresión de pueblos, desaparición de culturas, guerras inhumanas, contaminación y destrucción del medio ambiente…

¿Seguirás aceptando?