Se aprueba la “Ley de la Muerte”

MADRID (NOVOpress) – La eufemísticamente llamada “Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo” fue aprobada por el Senado en el día de ayer, rechazando todos los vetos y enmiendas, y entrará en vigor dentro de cuatro meses.

Parte de la ley que permitirá el aborto libre sin ningún tipo de responsabilidad penal durante las primeras semanas de gestación (fuera de los casos estrictamente médicos de riesgo para la salud de la madre o del feto, perfectamente comprensibles) fue aprobada ayer en el Senado, con el voto a favor de PSOE, Entesa, PNV, BNG, tres miembros de CiU, dos independientes, uno de PSM y uno de Coalición Canaria, entre aplausos, sonrisas, besos, abrazos y felicitaciones, jactándose de haber aprobado la Ley que ampara el infanticidio en España.

La Ley partió del Ministerio de Sanidad y el de Igualdad, lo que ya de por sí es todo un despropósito. El Ministerio de la inexperta Bibiana Aído es un ente cargado de resentimiento de género, y dedicado casi en exclusiva a promover la discriminación positiva (discriminación al fin y al cabo), por lo que deviene totalmente incapaz para pronunciarse sobre el aborto. De facto se le esta dando la posibilidad a que una feminista radical (que siente un odio visceral hacia el hombre, el cual representa la otra parte de la paternidad y que también tiene derecho a opinar sobre la vida de su progenie) legisle sobre el aborto en base a unos supuesto derechos abstractos que la mujer tiene por el mero hecho de serlo. De ninguna manera. Cualquier derecho abstracto que pudiera tener, por el mero hecho de ser mujer, por difícil que fuera, encuentra su limite en el más alto bien jurídico que el Ordenamiento que defienden contempla, cual es la vida. Nadie puede decidir sobre la vida ajena.

Sin entrar sobre en que periodo de tiempo el feto se le puede dotar de personalidad, antes incluso de su formación con figura humana, estaríamos hablando en el peor de los casos de un proyecto de vida, lo que ya de por sí es suficientemente valioso para que gozase de toda la protección jurídica que la persona posee.

La Ley contempla el aborto totalmente libre hasta un plazo máximo de 14 semanas ampliables a 22 cuando exista riesgo para la vida de la madre o la integridad del feto. Además incluye una modificación de la Ley del Paciente por la que una menor de 16 o más podrá someterse a una intervención quirúrgica abortiva sin necesidad del consentimiento paterno, convirtiendo este en un mero sistema anticonceptivo más. Esto parece contar con menos apoyos parlamentarios. Así Aído ha señaló que trataría de “encontrar un punto de equilibrio entre las diferentes propuestas de los distintos grupos parlamentarios en aras del mayor consenso posible”. Un brindis al sol.

Detrás de los supuestos de protección de los derechos de las madres de los que se jacta Aído, se encuentra el resentimiento y una voluntad de imposición de género de la Ministra, que se va a traducir en la muerte de millones de niños no nacidos, engordando las cifras de lo que se considera todo un genocidio democrático.

Una Ley Sin apoyo.

Una reciente encuesta realizada por Sigma 2, revela que el 40,5 por ciento de los españoles rechaza la reforma de la Ley del Aborto. Otro 22 no se pronunció al respecto.
De ello resulta que tan sólo un 36,7 % apoya la Reforma de la Ley del Aborto que el Gobierno socialista plantea.

Aído y toda la progresía femenina se han congratulado ostentosamente de que ayer se aprobara la “Ley de la Muerte” y ha señalado vergonzosamente que “ya es hora de romper una lanza a favor de la responsabilidad de las mujeres ante la maternidad”.

Basta ya de promover y celebrar la muerte en nombre de una imposición disfrazada de defensa de la igualdad y los derechos de la mujer. La conclusión es clara: El aborto totalmente libre no es un derecho de la mujer; la vida es un derecho del niño. Porque nadie pueda decidir sobre la vida ajena.

Extracto de: Novopress

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