Desfachatez de los líderes occidentales ante la intervención de Ahmadineyad en la ONU

La Inquisición – 24/09/2011

Este jueves, el líder iraní Mahmud Ahmadineyad intervino en la Asamblea General de las Naciones Unidas (un foro en teoría plural e internacional) para aportar su perspectiva sobre las circunstancias políticas internacionales, una visión que difiere mucho de la que por aquí se halla establecida.
En su línea, Ahmadineyad atacó a Washington responsabilizando a los políticos estadounidenses de las guerras de Irak y Afganistán y de haber utilizado los atentados del 11 de septiembre como excusa para emprender su cruzada geoestratégica. Calificó a las potencias occidentales de arrogantes e hipócritas y las acusó de ser las responsables de la recesión global y de las desigualdades sociales. También cargó contra los responsables de la presión que sufrió su país ante la realización de una investigación que trataba de destapar las mentiras relativas al 11 de septiembre de 2001.
Pues bien, ante las palabras de Ahmadineyad, los representantes de EE.UU., así como de la Unión Europea, abandonaron la sala en un acto de descaro y censura considerable teniendo en cuenta el carácter que teóricamente tiene la asamblea. Por lo visto, solo las palabras que no desentonan tienen lugar en los foros de una organización que cada vez exhibe más su parcialidad. El representante estadounidense ya no se limitó a agachar la cabeza ante las críticas como bien hizo hace un par de días ante las palabras de Evo Morales. Ante Irán la actitud que se adopta es de total censura y falta de respeto hacia un estado mucho más legítimo que otros que controlan directamente la ONU y la utilizan como instrumento para conseguir sus intereses.
Como “palabras inaceptables” calificaron los representantes franceses los juicios del líder iraní, tras haber abandonado la sala. Otras fuentes europeas afirmaron también que tenían acordado abandonar la sala si Ahmadineyad traspasaba la “línea roja”, y ésta era el no reconocimiento de Israel como estado.
Cada vez se evidencia más cuán institucionalizada está la doctrina unipolar que impera en nuestro mundo. La falta de pluralidad en la ONU, la censura ante unas declaraciones que atacan un sistema podrido, ante el ejercicio del derecho de un país soberano a reconocer a los estados que le dé la gana, de ser energéticamente autónomo… No hay lugar para Irán en la Organización de las Naciones Unidas, ni para ningún otro país que ose cuestionar la actividad estadounidense ni israelí. La ONU es una organización dirigida por y para quienes dirigen en Nuevo Orden Mundial, la misma élite que perpetra las guerras y planifica la miseria humana. Los mismos inquisidores que no tolerarán una palabra “subida de tono”, ninguna polémica sobre los mitos sobre los cuales se asientan el sionismo y el imperialismo yanqui.

EE.UU. chantajea a Irán con una posible reunión entre Obama y Ahmadineyad

Redacción: La Inquisición – 16/08/2010

El consejero de seguridad nacional de la Casa Blanca, el general James Jones, declaró ayer en CNN que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, estaría dispuesto a reunirse con su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, si éste sopesa cumplir una serie de condiciones para que tenga lugar dicho evento.

Una de esas condiciones sería que la nación persa liberara a tres ciudadanos estadounidenses (Sarah Shourd de 30 años; Shane Bauer, de 27 años; y Josh Fattal, de 27 años) que llevan más de un año detenidos en Irán por presunto espionaje. El gobierno estadounidense afirma que no se trata más de simples turistas y Jones afirmó que “su liberación sería el inicio de una mejora de las relaciones”.
Otra exigencia de EE.UU., como no podría ser de otra manera, es que Irán debe reanudar las conversaciones sobre su programa nuclear en el marco del llamado G5+1 (EE.UU., China, Francia, Gran Bretaña, Alemania y Rusia) con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Ahmadineyad expresó su disponibilidad para dialogar con los dirigentes occidentales (incluído Obama) en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Un diálogo que debería estar “basado en el respeto mutuo y la justicia al más alto nivel”.

Sin embargo, para que el gobierno estadounidense considere la posibilidad de una reunión así, en teórica calidad de iguales, es Irán el único país que debe tomar una serie de medidas que suponen ceder ante las exigencias impuestas por Estados Unidos.

¿Por qué uno tiene que dar su brazo a torcer y otro no?

Seguramente, unas declaraciones de Castro o Kim Jong-il solicitando la liberación de presos cubanos en Estados Unidos acusados de espionaje o exigiendo dar explicaciones sobre sus actividades nucleares con tal de prestarse uno de estos líderes a entrevistarse con Obama resultarían lo menos tronchantes para los medios de comunicación.

Las palabras de James Jones se encontraban dentro de esa atmósfera de prepotencia y superioridad que impera en nuestro mundo. Una atmósfera que ha arraigado profundamente en toda conciencia occidental, que nos dicta que todo cuanto hace EE.UU. es por la seguridad y por la garantía de nuestra libertad. Nadie cuestionará nunca la legitimidad del programa nuclear yanqui o israelí, porque nadie nos lo muestra como un peligro. Al contrario pasa con Irán. Y sin embargo, la actitud de los líderes de uno y otro bando lo único que hace mostrar es que Israel es más partidario de una guerra nuclear a gran escala que cualquier otra nación, incluyendo Irán. ¿Quién representa el verdadero peligro? ¿Quién es el “malo” que debería ceder en este toma y daca por tener capacidad nuclear y por poder tenerla, independientemente de sus fines?

La actitud de los mandatarios occidentales con respecto a Irán es grosera. Si uno puede desarrollar el tipo de tecnología que quiera, ¿por qué el vecino no va a poder? Estados Unidos no representa la palabra de ningún tipo de justicia divina superior. No tienen más derecho que nadie a tener armamento (ya no armamento, tecnología) nuclear, y su voluntad de que Irán no lo tenga muestra esa actitud prepotente que tan bien vista está por la ciudadanía. En boca de un conocido dicho popular: “aquí, o follamos todos, o la puta al río”.

Ahmadineyad califica los atentados del 11-S de gran montaje

La Inquisición | 6 de marzo de 2010

Mahmud Ahmadineyad ha calificado hoy sábado los supuestos ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington de “gran montaje“, defendiendo que esos hechos justificaron la invasión estadounidense de Afganistán. “El incidente del 11 de septiembre fue un gran montaje que se usó como pretexto para la campaña contra el terrorismo y como un preludio para llevar a cabo la invasión de Afganistán”, dijo. Los comentarios tuvieron lugar en una reunión con los funcionarios del Ministerio de Inteligencia. Las declaraciones se han dado justo en un momento de máxima tensión por la pretensión de Teherán de seguir llevando a cabo su programa nuclear, mientras EE.UU. se dedica a reclamar ante la ONU sanciones a Irán por no hacer más de lo que ellos llevan haciendo más de medio siglo.

Lo cierto es que Ahmadineyad no erra cuando atribuye la autoría de esos atentados a una inteligencia occidental. Una operación de bandera falsa como estos atentados se llevan a cabo para legitimar posteriormente unos actos que estarían fuera de lugar si no hubiese ocurrido dicha operación. Y lo que se vio después de aquello fue la invasión estadounidense de Afganistán, un país que por razones simples es bastante lucrativo y merece la pena controlar.

Todo encaja, y Occidente debería abrir los ojos para descubrir que toda esta cruzada contemporánea carece de sentido para la democracia, la libertad, y todo ello que se supone da base para poder llevar a cabo estas acciones. La verdad es que los únicos favorecidos por todo esto son el Sionismo y las grandes corporaciones que mueven los hilos de Washington. Ambos, cogidos de la mano, consiguen hacer ver a la masa social que un terrorismo les amenaza y que su cruzada tiene un sentido trascendental para el pueblo, pero lo que no muestran es que ese terrorismo ha sido creado y desarrollado por ellos cuando interesaba defenderse del avance de la influencia soviética y que ahora es la excusa perfecta para llegar a controlar el petróleo que allí abunda pero que cada vez escasea más por las Américas.

Por ello, el verdadero problema que se plantea para Occidente no deriva directamente de ese mundo cada vez más subyugado y dependiente del colonialismo yanqui y de las pretensiones sionistas. El verdadero problema lo constituye el Sistema, el mismo gran poder mediático, político y militar que simplifica y tergiversa los problemas para hacerlos ver a la masa de una manera acorde a sus intenciones para que aplaudan lo que en verdad está dañando a toda la Humanidad.

Irán comienza a producir combustible nuclear

AGENCIAS. 07.02.2010 – 10.29 h

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ha dejado abierta una “puerta a la interacción” con la comunidad internacional tras anunciar el comienzo del proceso de enriquecimiento a nivel nacional de combustible nuclear para el reactor de Teherán, una decisión que podría suponer un golpe casi irremediable a las negociaciones con la comunidad internacional para enriquecer su uranio en el extranjero.

Este combustible nuclear era el que las potencias internacionales deseaban proporcionar a Irán a cambio de que las autoridades de Teherán les dieran su uranio de bajo enriquecimiento a un 3,5%, del que se sospecha que podría ser empleado en la fabricación de un arma de destrucción masiva.

Este uranio volvería a Irán después con un enriquecimiento del 20% para que el país pudiera utilizarlo en sus reactores y convertirlo en isótopos médicos con uso civil, despejando dudas sobre las intenciones pacíficas de su programa nuclear.

“He pedido al doctor (Alí Akbar) Salehi que se empiece a trabajar en la producción de combustible al 20% a través del uso de las centrifugadoras”, anunció Ahmadineyad en relación al director del organismo nuclear iraní.

“Decepcionante” para EE UU

“Le habíamos dicho a Occidente que viniera e hiciera el intercambio, pero sabiendo que podíamos enriquecer nosotros mismos el combustible al 20%”, aseguró el presidente en un discurso televisado. “Les dimos de dos a tres meses de plazo. Y ellos comenzaron un nuevo juego. Por eso le pedí al doctor Salehi que comenzara a trabajar en la producción del combustible”.

“Las puertas a la interacción todavía están abiertas”, añadió Ahmadineyad, quien especuló con la posibilidad de emplear tecnología láser para enriquecer el uranio, pero no dio mas detalles.

Con estas declaraciones, se aleja la posibilidad de un acuerdo en este sentido a pesar de que esta semana el Gobierno iraní se había pronunciado positivamente a su favor. Sin embargo, el sábado el propio secretario de Defensa de EE UU, Robert Gates, tachó de “decepcionante” la respuesta final dada por Irán respecto a esta negociación, marcada por los desacuerdos entre las partes negociadoras en cuanto a las cantidades de uranio a entregar y recibir.

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/623646/0/iran/energia/nuclear/

Mensaje de Ahmadineyad a los cristianos

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, critica la hipocresía de los dirigentes occidentales que perpetúan las guerras y justifican el Sionismo más brutal en nombre de Dios apelando a la obra de Jesucristo.

Irán culpa a EEUU y al RU de un ataque terrorista

Esta mañana del 18 de octubre de 2009 se ha producido un ataque suicida en la región iraní de Pishir, en la frontera con Pakistán. El acto terrorista se ha cobrado 31 víctimas mortales, entre ellas seis altos jefes de las Guardias Revolucionarias de Irán. El grupo sunní Jondallah ha reveindicado la autoría de este ataque.

El gobierno iraní ha culpado del atentado a los Estados Unidos y al Reino Unido, quienes habrían respaldado a los terroristas. El presidente de la república islámica, Mahmud Ahmadineyad, ha ordenado a las autoridades del país rastrear y castigar pronto a quienes estén detrás del ataque terrorista, amenezando con tomar serias represalias.

Jondallah (soldados de Dios), es la principal banda de delincuentes en esta región, un grupo involucrado en contínuas escaramuzas contra la guardia iraní en la frontera.

Está zona fronteriza entre Irán, Pakistán y Afganistán es escenario frecuente de enfretamientos entre las fuerzas de seguridad, rebeldes sunníes y narcotraficantes.

Este es el segundo atentado grave que sufre Irán en la frontera afgana en seis meses. El pasado 28 de mayo un suicida mató a 28 personas en el interior de una mezquita de Zehedan. Se e asignó la autoría de los hechos al grupo radical sunní Yundulah (ejército de Alá).

¿Elecciones amañadas?

En las pasadas elecciones a la presidencia de Irán salió reelegido el ‘polémico’ Mahmud Ahmadineyad tras haber derrotado con clara diferencia a su principal oponente, el reformista Musavi.

En principio, la prensa occidental planteaba estas elecciones como muy ajustadas en los resultados, afirmando que Ahmadineyad y Musavi obtendrían un similar número de votos. Mientras tanto, los líderes europeos y norteamericanos ‘advertían’ al pueblo iraní que de volver a ser elegido Ahmadineyad presidente, el país seguiría en ese estado ‘marginal’ tan deplorable como había estado hasta el momento. Esto en términos inmediatos es equivalente a una amenaza al pueblo de Irán y un intento de coacción en esa voluntad de elección democrática que de tanto se alardea que tiene que haber.

Sin embargo, la elección del pueblo iraní no atendió a los criterios que quería imponer Occidente, y Mahmud Ahmadineyad fue reelegido con amplia mayoría. Ahora llegarían los disturbios y quedarían evidenciadas las triquiñuelas del Tío Sam.

Repentinamente, las calles de Teherán se llenaron de manifestantes que cuestionaban la legitimidad de las elecciones, acusando a Ahmadineyad de haberlas amañanado para perpetuarse en el poder. Como no, Occidente estaba detrás de todo esto. Mientras la prensa atacaba continuamente al líder iraní alegando una manipulación en los resultados, los gobiernos amenzaban con tomar medidas drásticas a esa situación en la que se hallaba el país, muchos de ellos previendo una ‘guerra civil’.

La verdad es que, en principio, esas insurrecciones no eran de mayor magnitud que cualquier manifestación actual que podemos ver los occidentales desde la ventana de nuestras casas. Sin embargo, la prensa las presentaba como el auge de una gran rebelión contra ese gobierno ‘ilegítimo’, colmadas de violencia y desorden.

Pasados unos días, esas manifestaciones comenzaron a ganar fuerza. Algo realmente curioso, dado que las personas suelen actuar con el ‘calentón’ ante este tipo de problemas, sin dejar pasar un tiempo como en este caso.

La cuestión es que hubo ‘algo’ que incitó a aumentar el descontento de los iraníes y por tanto la gravedad de la situación. ¿Qué podría ser eso que, de repente, entra en escena? La respuesta es clara: la mano de los Estados Unidos. Numerosas fuentes alegan que el servicio secreto norteamericano estuvo detrás de muchos levantamientos en contra del gobierno legítimo de Mahmud Ahmadineyad. Lamentablemente, el líder iraní tuvo que reforzar la autoridad policial e incluso decretar toques de queda, con el descenso de popularidad que eso supone.

Pero, finalmente, lo que pudo haber acabado en una verdadera guerra civil, que era el verdadero objetivo de los Estados Unidos, tuvo para nosotros un final feliz. Las pruebas acerca del presunto amaño de las elecciones fueron rechazadas tras una investigación propuesta por los ‘desconfiados’ gobiernos occidentales, quienes se tuvieron que tragar sus propias palabras, y finalmente Mahmud Ahmadineyad fue nombrado presidente electo.

Afortunadamente Irán es, al menos de momento, uno de los pocos rincones del mundo donde todavía la gran mano imperialista y opresora del invasor judeonorteamericano no ha llegado.

GBE