La cara oculta de Facebook

El Manifiesto | 18 de marzo de 2010

140.000.000 usuarios en todo el mundo tiene Facebook. Y sigue en aumento cada día. Pero éste no es el problema. El problema —es lo que denuncia este vídeo— es, por ejemplo, una cláusula como ésta (una de esas cosas en letra pequeña que uno nunca lee …, pero firma siempre; si no, no entras): “Usted cede a Facebook la propiedad exclusiva y perpetua de todos los datos que le sean comunicados”.

“¡Qué horror —se dirá probablemente usted—. Ahora mismo me borro de Facebook. ¿Qué es, además, esta gilipollez de ir chismorreando entre todos como si esto fuera un inmenso (pero virtual) patio de vecinos? Por no hablar del uso fraudulento que pueden hacer de mis confidencialidades. Ya ha habido casos de problemas laborales por informaciones extraídas de Facebook.”

¿Se dice usted eso? ¿De verdad cree que cerrando su cuenta van a desaparecer todos sus datos? ¡Ay, lo sentimos, pero tenemos el deber de decirle que es usted un poquitín ingenuo! Sus datos van a permanecer en Facebook hasta el fin de los tiempos. O hasta que ellos quieran. Cancelar una cuenta no significa en absoluto recuperar la privacidad de sus datos. Todo se queda en la guarida del lobo.

Gran Hermano es mucho más poderoso y astuto de lo que se imaginaba Orwell.

Pasen y vean.

Extracto de: El Manifiesto

Nigel Farage vuelve a cargar contra el presidente Van Rompuy

¿Qué se cuece en Estrasburgo?

Parece ser que dentro de esa cloaca llamada Parlamento Europeo todavía existen algunas personalidades con capacidad para enfrentarse a este mal llamado Unión Europea y a sus pretensiones de crear una dictadura en el Viejo Continente por medio de la desinformación y las decisiones tomadas en secreto antidemocráticamente. Unos, si bien son sistemáticamente demonizados (caso de Nick Griffin) otros son silenciados de tal manera que se presentan como totalmente desconocidos a la inmensa mayoría de los ciudadanos europeos. Nigel Farage es uno de estos últimos, y no es la primera vez que se cita a dicho político en este blog. Este hombre resulta terriblemente molesto para el resto de sus compañeros eurodiputados, y no es más que por decir lo que nadie dice. Su labor y su campaña contra ese mal llamado Tratado de Lisboa queda totalmente silenciada y desatendida en la esfera mediática española, al menos. Será quizás porque sus críticas no corresponden a los intereses de los grandes poderes que controlan la información occidental.

Sin embargo y por fortuna siempre quedará Internet para que, quienes vemos en este modelo europeo el comienzo de una dictadura a nivel continental y el fin de la soberanía de las naciones europeas, podamos escuchar los discursos de este lúcido y marginado político, que ataca sin tapujos a las personalidades políticas que nos han sido impuestas antidemocráticamente, como es el caso del sospechosamente desconocido presidente de todos los europeos, Van Rompuy.

El aniversario de la Revolución Islámica y la exacerbación de los medios

Novopress | 11 de febrero de 2010

El día 11 de febrero de 2010 se celebró el XXXI aniversario de la Revolución Islámica en Irán y, como era de esperar, la noticia ha sido tratada por los medios de comunicación occidentales con una subjetividad y una actitud tan propagandística que roza lo obsceno. En una celebración que ha congregado a millones de iraníes los medios de (des)información solo han sabido destacar la represión que ha ejercido el régimen islámico hacia sus detractores, y han aprovechado la ocasión para ilegitimar el gobierno de Ahmadineyad y recordar al vasto rebaño occidental la “gran amenaza” que supone la República Islámica para “la paz” que nos concede nuestra “tan amada democracia”. Y todo de una manera tan carente de fundamento y pertinencia que induce a pensar si, de verdad, la información que nos es ofrecida no corresponde siempre a los intereses de quien controla el última instancia el cuarto poder: el Sionismo Internacional.

Para cualquier individuo que sepa ver más allá de la realidad que muestran tan burdamente los medios y que esté por encima de la doctrina de lo políticamente correcto, toda esta empresa mediática resultará, lo menos, hipócrita. La crítica ensalza la censura del gobierno iraní que impone a la difusión de imágenes de cómo las fuerzas de seguridad amedrentan a los opositores, a la vez que sostiene que en Irán solo salen al exterior vídeos donde los líderes iraníes se dirigen a grandes multitudes sin haber altercados, insinuando groseramente que el gobierno de Ahmadineyad se encarga se seleccionar qué se ve y qué no sobre su país en el mundo exterior.

Lejos de cuestionar la actitud censora de las autoridades iraníes (de la cual ni se duda ni se disculpa) y de valorar la legitimidad del régimen, resulta bastante farisaico y mezquino que esos medios de comunicación cuestionen la selección de información que muestra un gran poder de cara a la masa popular, máxime cuando son esos propios medios los responsables del aborregamiento y de la imposición ideológica que se da en Occidente, todo fruto de la tergiversación informativa realizada por ellos. En su propia tarea queda evidenciada la objetividad y la imparcialidad de esos medios cuya tarea consiste en adoctrinar a su audiencia con el fin de que sea socialmente aceptada la causa sionista y crear una visión nociva y amenazadora de un mundo islámico que, al igual que Europa, es una víctima más de Israel y su pretensión de aniquilar a la nación más firme en la oposición a su labor genocida, esto es, Irán.

Bien vendría que fuese aquí aplicado el refrán dicho por Sancho a Don Quijote: “Le dijo la sartén a la caldera: ¡Quítate allá ojinegra!”.

http://es.novopress.info/5134/el-aniversario-de-la-revolucion-islamica-y-la-exacerbacion-de-los-medios/

Leonard Horowitz: el H1N1 fue creado por el hombre

A pesar de ser un tema ya pasado este de la Gripe A, y de ser este también un vídeo antiguo el siguiente, creo que es interesante y conviene no olvidar la gran mentira que supuso la pandemia del virus H1N1 para que no nos la vuelvan a “colar” las multinacionales ni los gobiernos.

El vídeo, como ya he dicho, es antiguo y puede estar ahora fuera de lugar, pero sin duda las declaraciones del doctor Leonard Horowitz se deben tener siempre en cuenta, dado que es uno de los pocos científicos que realizan su trabajo de investigación completamente al margen de la influencia de la dictadura científico-mercantil que impera en nuestros días. Esto, unido a su amplio currículo y trayectoria en la salud pública, hace que todos sus informes y documentales no tengan desperdicio y gocen de mayor credibilidad que toda la propaganda difundida por la OMS y demás organizaciones subordinadas al dólar.

Climagate: Nick Griffin hablando claro

Nick Griffin, eurodiputado británico y líder del BNP (British National Party), pronunció el siguiente discurso en la conferencia sobre el Cambio Climático:

“Todos están de acuerdo en que el cámbio climático es el más grande desafío que encara la humanidad”.
Esa es la constante proclama de la élite política y ¡es una mentira!
Todos NO están de acuerdo. Miles de científicos disputan la existencia misma de que el calentamiento global sea producido por el hombre, citando los cambios cíclicos naturales que vieron en las viñas de la Inglaterra Romana del Norte y que la armada Sueca marchó sobre el Mar Báltico congelado en la epoca de la Pequeña Era de hielo en 1658 a Copenhague.
Como una armada de fanáticos del calentamiento global marcha hacia Copenhague, la verdad es que el “consenso” Orwelliano  NO se basa en un acuerdo científico, sino en matonería, censura y estadísticas fraudulentas.
En las palabras del climatólogo líder, el Profesor Richard Lindzen:
“Las generaciones futuras se preguntarán en perplejo asombro de que el mundo desarrollado del temprano siglo veintiuno entro en un pánico histérico de una aumento en la temperatura promedio global de unas pequeñas decenas de grados y que en la  base de grotescas exageraciones de muy inciertas proyecciones por computador contempladas en una retracción de la era industrial”.
De hecho, no habrá perplejo asombro, pues la razón de esta histeria es clara: Esta diseñada para proveer la excusa para el proyecto político de los globalistas para reemplazar la democracia nacional con la dictadura global del Nuevo Orden Mundial.
No tiene nada que ver con ciencia y todo que ver con el propósito común de los globalistas de ponernos un impuesto y controlarnos, miestras ellos hacen Billones para las corporaciones en el complejo industrial verde.
Las manivelas intelectuales anti-occidentales de la izquierda sufrieron una crisis colectiva cuando colapsó el Comunismo.
El cambio climático es su nueva teología, una histeria religiosa secular completa con el Papa Al Gore, indulgencias de crédito de carbono y la persecución de los herejes.
Pero los herejes tendrán una voz en Copenhague y la verdad saldrá: El Cambio climático esta siendo utilizado para imponer
una utopía anti-humana tan mortífera como cualquier concepción de Stalin o Mao.”

Los Dueños del Mundo

Interesante vídeo el siguiente como introducción a las teorías conspirativas. Hace, a groso modo, mención de los principales nombres y sociedades secretas que tienen como fin el control del mundo, además de mostrar sus operaciones y sus consecuencias, relacionándolos con hechos geopolíticos de magnitud global mostrados a las grandes masas como algo que nada tiene que ver con la verdad: el interés de estos pocos en concentrar todo el poder. Así, nombres propios como Rotschild, Rockefeller, Kissinger, Freud, Slim y Gates aparecen mencionados en el vídeo, amén de organizaciones y entidades tales como el Club Bilderberg, el Club de Roma, el Grupo PRISA, el Concilio de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral, los Illuminati, la Masonería y el Vaticano.

Estos nombres, a pesar de no encontrarse en las principales noticias, ni la actualidad política, ni en los medios; controlan el mundo desde un segundo, tercer, cuarto y último plano, siempre tras todos esos dirigentes y jefes de gobierno elegidos por la masa en una creencia ilusoria de tener en sus manos el poder de elegir a sus representantes y guiar su propio destino en la Historia.

Ellos, llámense señores del Nuevo Orden Mundial o Dueños del Mundo, son los responsables en última instancia de todo cuanto ocurre en nuestro planeta: guerras, hambre, epidemias, tráfico de drogas y armas, corrupción política y, sobre todo, la manipulación del ciudadano occidental hasta el punto de anularlo intelectualmente por completo. ¿El objetivo? Más dinero, más control, más poder.

De esta manera, mientras medio mundo se encuentra sumido en la más absoluta miseria, el otro medio está completamente anulado, manipulado y abstraído gracias a la acción propagandística de los medios que Ellos mismos controlan. Bajo una irreal apariencia de progreso y libertad, se está tramando un plan por el cual estos nombres, la mayoría de ellos anónimos, toman cada vez más control y ejercen más poder sobre el 99’9999% restante de la Humanidad, a quien buscan esclavizar tanto física como intelectualmente. Y, sin duda, lo van poco a poco consiguiendo: una catastrófica crisis económica, una mortal epidemia o un terrorismo constantemente amenazador, son elementos que Ellos crean perfectamente de la nada para conseguir más dependencia de la masa respecto de ellos, de su sistema bancario-capitalista, de sus corporaciones y de sus ejércitos. El Miedo y la Inestabilidad constituyen la base de un sistema cuyo único objetivo es el ya mencionado.

Y sí, existe este selecto grupo, ¡¿cómo no?!, constituyente de la cúspide de una pirámide social sustentada por el resto de hombres que cada día nos levantamos a trabajar para que ellos puedan seguir aumentando su poder a costa de nuestra libertad y de la verdad.

Una vez que te das cuenta de quién mueve los hilos del mundo, y sabes de sus objetivos, comprendes que todos los hechos que te muestran los medios de comunicación masiva tienen la misma naturaleza y razón de ser (algo muy diferente a la que muestran), y esta es, concentrar cada vez más el poder del mundo en sus manos.

Sería muy ingenuo tachar de paranoia todo esto aquí expuesto. ¿No creen?

Problemas de Identidad, problemas del Ser.

La deshumanización del ser humano está en proceso. Al parecer, nadie es capaz de verlo, pero la cuestión es que la Humanidad se encuentra actualmente en un punto de inflexión en su desarrollo evolutivo.

Sin duda alguna, echando una mirada hacia atrás, podremos ver cómo, sobre todo en estos últimos dos siglos, ha tenido lugar un desarrollo tecnológico tan sofisticado que ha sido capaz de eximir al hombre de estar sujeto a prácticamente todas las leyes naturales a las que antes rendía cuentas todo ser viviente. Esta capacidad técnica ha sido la culminación de un desarrollo evolutivo intelectual llevado a cabo durante más de 3 millones de años.

Es incuestionable la excepcional labor que ha tenido la naturaleza al otorgar al Hombre, la especie privilegiada, una facultad que ha sido capaz de desembarazar a éste de ella misma. Y a la vista está: las grandes ciudades, los medios de transporte, los de comunicación, la sanidad… la mayoría de nosotros pasamos los días sin prácticamente rozar ni ser influidos por ningún elemento natural. 

Sin embargo, en este sensacional camino el hombre ha extraviado algo que antes era inherente a él, algo que, durante estos últimos siglos se ha ido desvaneciendo a medida que aumentaba su habilidad técnica y eran hartadas sus necesidades más primarias. Algo que era fruto en principio de su inteligencia, su capacidad social, de coordinación con demás semejantes, de su naturaleza. A ése algo el hombre le debe haber llegado a donde está, y su pérdida producirá que su fascinante avance respecto a las demás criaturas no pueda continuar como ha hecho hasta ahora. Esto es, su identidad.

Este mundo globalizado y la sociedad de consumo han extirpado al hombre el más preciado de sus seres: el hecho de ser quienes son, el poder diferenciarse del resto, de poseer un auténtico yo, de tener respuesta ante la pregunta “¿quién soy?”, de poder situarse a si mismo en la naturaleza, de tener conciencia de su ser.

Y ya no es que en la sociedad actual esté infravalorado el hecho de “poder ser”. Es que, de alguna manera, está mal visto, es intolerado y muchas veces aborrecido.

Las primeras sociedades humanas se formaron para satisfacer las primeras necesidades del ser humano. La coordinación consciente entre éstos permitió que consiguieran lo que individualmente habría sido imposible para ellos. Y es en este momento de la Historia cuando, gracias al establecimiento social, surge la cultura. Esto implicó que brotaran las primeras manifestaciones artísticas y técnicas, así como el lenguaje y los valores. A partir de aquí, el homínido empieza a ser Hombre, comienza a comprender su situación, a entender que el uno no es nada sin el resto. La aparición de la cultura se debió a la necesidad explícita de transmitir todo su avance inteligente a los siguientes para garantizar su perpetuidad.

De esta manera, los diferentes grupos humanos comenzaron a forjar su identidad. La cultura característica de cada comunidad se lo otorgó. Empezaron a ser “estos” y “aquellos”, a ponerse nombres, a elaborar sus leyes, su lenguaje, sus mejores formas de organización y ponderar qué era o no beneficioso para su grupo.

La aparición de la identidad, por tanto, se debe a la cultura, y ésta a crear una serie de vínculos tanto físicos como intelectuales entre los individuos que conforman la sociedad para, en último término, poder satisfacer la mayor parte de sus necesidades.

Se podría decir, entonces, que la identidad del ser humano es fruto de algo que va más allá de la propia naturaleza. El ser humano es el único ser capaz de coordinarse con otros teniendo conciencia de sí mismo para obtener sus fines, y eso es porque es el único dotado de la inteligencia necesaria como para poderse ver a sí mismo en la naturaleza.

Bien es cierto que existen otras numerosas especies de seres que son capaces de colaborar entre sí y formar sociedades. Sin embargo, por contra, el ser humano tiene inteligencia. Es de lo que se sirve para crear su sociedad, a diferencia de por ejemplo las hormigas, cuyo método de comunicación se basa en una mera secreción química que muy lejos queda de la actividad lingüística y consciente del ser humano.

Ese es el origen, nuestro origen. El auge de un ser que ha sido capaz de orientarse y dar pasos hacia adelante hasta que se encontró con la obstrucción de un mundo globalizado tendente a la uniformidad.

Los seres humanos de nuestros tiempos, en mucho se diferencian de aquellos primeros hombres que, aunque frágiles y endebles en su fisonomía, consiguieron hacerse los reyes del mundo.

Actualmente viven en el mundo seis mil millones de seres humanos. Sin embargo, en esa estremecedora cifra se hallan tan solo unos pocos que, como los primeros hombres, tienen verdadera conciencia de sí mismos, son capaces de mirar hacia el cielo y comprender su situación en la naturaleza.

La razón de que se halla producido esta deshumanización entre los seres humanos corresponde al lucro que tiene el Gran Poder que dirige el mundo en anular al ser humano en cuanto tal.

Ese interés radica en que las cuatro manos que dirigen nuestro mundo detenten el poder absoluto, centralizado en ellas de tal manera que sea cual sea su voluntad se cumpla en cualquier momento y lugar. La ambición de esos tan pocos diablos es lo que está haciendo que la Humanidad y todos sus prodigios se arruinen y sea su camino la perdición.

La comprensión de esta situación es compleja y su superación constituye el mayor reto en la historia del Hombre.

El Gran Poder ha creado a lo largo de los últimos tiempos un modelo económico, social, científico y filosófico que se ajusta perfectamente a su plan de dominación total, y la sociedad de consumo es el resultado de sus pretensiones.

El mundo actual se nos es presentado como un mundo culminante, y si bien deja mostrar algunas imperfecciones a sus ciudadanos, serán siempre el objeto de remiendo inmediato. Los pilares sobre los que se jactan de afirmar que está asentado el Orden Mundial son la democracia, la igualdad y la justicia. Sin embargo, estas premisas quedan muy distanciadas de la verdad en la cual nos encontramos. Gracias a la globalización y al íntegro alcance de los medios de comunicación, todos los seres humanos somos contaminados con propaganda del Gran Poder sin apenas darnos cuenta: programas de televisión, radio, películas, prensa… Estamos sometidos a una completa manipulación lógica por parte de quienes pretenden anularnos. Y lo consiguen. Votamos a quienes nos muestran como más convenientes, compramos lo que dicen que necesitamos, firmamos lo que nos piden, damos el visto bueno a la existencia de guerras injustas, etc. En definitiva, somos sus esclavos. Sin embargo, lo somos sin ser conscientes de ello, pues la gran mayoría cree en su palabra y tiene la seguridad de que están actuando para preservar su en realidad ficticia libertad y librarle de unos males que los propios dueños del mundo han creado para atemorizar a su propio pueblo y crearle así dependencia del gobierno y sus ejércitos.

Por otra parte, orientan la ciencia y la tecnología a crear elementos de destrucción de naciones con el único fin de colonizarlas e imponer su modelo “perfecto” derrocando a un tirano que anteriormente ellos mismos colocaron, desintegrando así de un plumazo la soberanía de ese pueblo, su cultura y su identidad.

En el ámbito científico-filosófico, nos crean concepciones erróneas sobre nuestra propia naturaleza basando el paradigma científico en un nihilismo materialista que no atiende en absoluto a otras dimensiones del ser que no sean la puramente atómica. Quieren hacernos creer que nuestra esencia se halla en una molécula de ácido nucleico y depende única y exclusivamente de una mera secuencia de bases de nitrógeno. ¡Qué gran insulto a ese primer hombre, a cuya inteligencia y pericia hemos debido durante miles y miles de años poseer esa faceta creadora y consciente, característica y exclusiva de nosotros mismos, diferenciadora de todo demás ser existente!

Esta concepción de la naturaleza humana se transforma en un marco de pensamiento general completamente antifinalista y que contempla la naturaleza como algo en lo que impera el azar, en la cual nunca podríamos potenciar la más distinguida de nuestras facetas, y consecuentemente, estar carentes de destino y de razón de ser.

A la vista está el resultado de esta repulsiva operación: ¿qué porcentaje de personas sería capaz actualmente de contestar quiénes son, de dónde vienen y a dónde van en este mundo? Tristemente, uno muy bajo. De hecho, la gran mayoría de ya no solo jóvenes, adultos también, buscan “algo” con lo que intentar rellenar ese hueco que hay dentro de ellos, y el resultado no es otro que una serie de modas y corrientes estéticas generalmente importadas del extranjero que en realidad no se corresponden con lo que debería ser. Se crea así una sociedad dividida en tribus que a ninguna parte va. Y todo se debe a la ocultación de su verdadera identidad, que ha quedado rezagada en alguna parte de la Historia. El no tener sentimiento de Patria, el negar la cultura de nuestros antepasados y nuestras raíces nos convierte en el animal que antes fuimos. No nos une nada entre nosotros. Y, por ende, carecemos de todo futuro y de un verdadero progreso humano.

Parece ser que en la actualidad tener un ideal patriótico e identitario es algo arcaico, carente de sentido en el mundo de hoy, donde todo el mundo es libre y como tal puede desarrollar su propia personalidad como pretenda, sin estar sujeto a ningún tipo de moral preestablecida. Pero la verdad es que este individualismo tan defendido por los llamados “progresistas” lo que está haciendo es sumirnos en el mayor atasco en cuanto a realización humana que ha padecido el Hombre desde que es Hombre. En resumidas cuentas, en el no-progreso.

La Nación se comprende como una entidad que surgió con el objetivo de que unos pocos oprimieran a la mayoría para sacar provecho de su esclavitud, no como la cúspide de la pirámide del desarrollo social y coordinante entre humanos en la naturaleza para poder paliar en principio sus necesidades más básicas y posteriormente para poder conseguir su pleno desarrollo como ser humano.

La sociedad de hoy ya no entiende el principio por el cual el hombre consiguió ser realmente libre, por el cual consiguió determinar lo bueno y lo perjudicial, de establecer una serie de valores y una cultura que transmitir a sus descendientes para que continuaran con su ascenso en la montaña de la naturaleza. No se entiende que, para ser realmente individual, hay que concebir el grupo como lo primordial, porque el todo no es nada sin los unos de la misma manera que los unos no son nada sin el todo.

Así no vamos a ninguna parte. El hombre actual, incapaz de potenciar y dar rienda suelta a su creatividad ni a su ingenio, está condenado a vivir como un mero animal más. Su único anhelo será conseguir la mayor cantidad de satisfacciones terrenales en un mundo por él concebido como sin verdad ni rumbo. Sí, es cierto que se están consiguiendo cada vez más importantes avances científicos que alargan la vida, mitigan el dolor y facilitan las labores físicas. Pero, como ya queda explicado, son vertientes de la realidad que muy por debajo quedan de aquella que nos hace (o más bien, nos hizo ser) el ser más sublime y magnífico de la creación. Nuestra coordinación, nuestra cultura, nuestros valores y nuestra identidad, en última instancia, son lo que nos convierten en hombres, y en el ejercicio de negarlas y rechazarlas estamos condenándonos a nuestra propia deshumanización.