Ideales en venta: vergonzoso acuerdo militar entre España e Israel. Por Hernán Zin

29 Octubre 2009

“Nuestros políticos son débiles y cobardes cuando se someten a presiones foráneas, apadrinan leyes que blindan a los criminales y desprotegen los derechos inalienables de las víctimas. Estos encubridores de delitos de lesa humanidad que no prescriben deberían mirarse al espejo y pensar…”, escribía ayer el maestro Gervasio Sánchez sobre la decisión del parlamento español de terminar con la jurisdicción universal.

Como deja claro en su artículo, se toleró que la justicia española investigara casos de violaciones de derechos humanos en Chile, en Argentina, en Ruanda, en Tíbet, pero cuando intentó acercarse a la brutal realidad de la franja de Gaza, entonces sus días comenzaron a estar contados.

“La bomba, cuya onda expansiva ha conseguido frenar la búsqueda de la justicia internacional, la lanzó el juez Fernando Andreu cuando el 20 de enero de este año decidió abrir una investigación contra siete responsables políticos y militares israelíes por crímenes de guerra”.

Basta tener una leve noción de cómo funciona el poder para vislumbrar el aluvión de presiones que desde entonces debe haber sufrido el ejecutivo de Zapatero por parte tanto del gobierno de Israel como de intereses cercanos. Presiones que, según queda ya demostrado, han dado sus frutos con el final de la llamada Jurisdicción universal y con el acuerdo de cooperación militar que la semana que viene firmarán Israel y España.

Este acuerdo implica sin dudas una vuelta de tuerca más en la crítica expresada por Gervasio Sánchez. Ya no estamos hablando de “debilidad y cobardía” – dar un paso atrás, mirar hacia otra parte mientras se cometen crímenes de lesa humanidad -, sino algo mucho más grave aún: la colaboración activa con un ejército de ocupación como es el Tsahal.

Un ejército con un prontuario nefasto en la violación de los derechos humanos, tanto sea de forma diaria y continua en los checkpoints como en sus acciones militares sobre Gaza, ya se llamen Lluvia de verano o Plomo fundido, que siempre tienen el extraordinario y cobarde mérito de conseguir que más de la mitad de las víctimas sean mujeres y niños (como documentamos exhaustivamente en este blog desde el terreno). Un ejército que se sienta en el paso fronterizo de Nahal Oz para bloquear el acceso de gasolina, alimentos y medicinas a la población civil de la franja en un castigo colectivo que vulnera los principios del Derecho Humanitario y de la decencia elemental (resulta demoledor el informe publicado ayer por Amnistía Internacional sobre el acceso al agua).

El apretón de manos que Zapatero protagonizará la semana que viene con Ehud Barak – que según el informe Goldstone y el sentido común de todos los que seguimos de cerca la operación Plomo fundido, tiene suficientes pruebas en su contra para ser condenado por crímenes de guerra – resonará no sólo a “cobardía y debilidad” sino también a la venta a precio de saldo de los ideales que el presidente tantas veces dijo defender y con los que se llenó la boca pletórico de indignación moral al atacar al gobierno de Aznar y sus delirios neoconservadores, pues como en anteriores acuerdos de este tipo la industria armamentística española saldrá beneficiada por el intercambio de tecnologías y por las nuevas oportunidades de negocio con Israel.

Un apretón de manos que demostrará que en política pocos espectáculos más bochornosos se pueden dar que el de la izquierda que traiciona los ideales que la legitiman.

Sacado del blog del periodista Hernán Zin: http://blogs.20minutos.es/enguerra/post/2009/10/29/ideales-venta-vergonzoso-acuerdo-militar-entre-espaaaa-e

Obama, [¿merecido?] Nobel de la Paz

<<< El Premio Nobel de la Paz […] se otorga “a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz”, según el testamento del propio Nobel. >>>

Si nos paramos a leer la definición del tipo de persona al que se debe atribuir tal condecoración, llegaremos enseguida a la conclusión de que muchos de los premiados no de ajustan ni de asomo a ella. Veamos algunos casos:

-> Theodore Roosevelt, presidente de EEUU desde 1901 a 1909. Premio Nobel de la Paz en 1906.  Su mandato estuvo caracterizado por un gran intervencionismo militar en el exterior, un hecho que le diferenciaba de sus antecesores. Acusó sin pruebas a España de haber volado el acorazado “Maine”, hecho que excusó la invasión norteamericana de Cuba. Se podría decir que fue él quien impulsó el imperialismo estadounidense y propulsó a su país hasta llegar a ser la potencia que ostenta la hegemonía mundial actualmente.

-> Woodrow Wilson, presidente de EEUU desde 1913 a 1921. Premio Nobel de la Paz en 1919. Se le otorgó el galardón por ser el propulsor de la creación de la Sociedad de Naciones (precursora de la ONU) y promover la paz tras la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, al entregarle el Nobel no se tuvo en cuenta su política de intervencionismo militar en Latinoamérica, su intento de invadir México, Haití y la República Dominicana, con objetivo de derrocar a los gobiernos allí establecidos y sustituirlos por otros satélites dependientes de Washington.

-> Henry Kissinger, secretario de estado de EEUU desde 1973 a 1977 y Premio Nobel de la Paz en 1973 por alcanzar un acuerdo con los norvietnamitas durante la Guerra de Vietnam. Entre las ‘labores de paz’ atribuidas a este político judío podemos encontrar el golpe de estado de Argentina del 76, en el que apoyó a la Junta militar para que tomara el poder, el impulso de la subida al poder del dictador chileno Augusto Pinochet y multitud de acciones militares en Camboya y Vietnam que costaron la vida a miles de personas. El juez español Baltasar Garzón envió una comisión rogatoria referente a violaciones de los derechos humanos contra Kissinger, pero el Departamento del Estado de EE.UU. la rechazó. Actualmente existen numerosas iniciativas que persiguen conseguir su procesamiento ante instancias judiciales internacionales, así como la retirada de su premio Nobel.

-> Simon Peres, primer ministro de Israel desde 1995 a 1996 y presidente de Israel desde 2007 hasta la actualidad, Premio Nobel de la Paz en 1994 por promover la llegada a acuerdos entre israelíes y palestinos. En 1996 ordenó la operación “Uvas de la ira”, un intento de invasión del Líbano que se cobró un cúmulo de vidas civiles. Se le asignan las muertes de 118 personas masacradas en un complejo de la ONU bombardeado por aviones israelíes.

-> Barack Obama, presidente de EEUU desde enero de 2009, Premio Nobel de la Paz en este mismo año. El absurdo de su condecoración es grande, pues atendiendo a la definición de un premiado por el Nobel de la Paz, solo cabría esperar que hubiera hecho ALGO. Desde su elección, no han faltado promesas y propósitos puramente demagógicos sin ningún valor real: “cambio de ideales a nivel global”, “liberación nuclear”, “diálogo con el mundo islámico”, “creación de dos estados en Oriente Próximo”, “freno del cambio climático”, “paz en Irak y Afganistán”, “nuevas políticas sociales en EEUU”, “eliminación de la pena capital”…

Excelentes premisas, pero por el momento no hay ningún hecho. Las industrias americanas siguen contaminando como siempre, no se ha desmantelado ni un arma nuclear, Irak y Afganistán siguen con atentados diarios en sus ciudades, se siguen ejecutando personas en las cárceles americanas e Israel continúa atacando y oprimiendo a la población palestina.

Cualquiera diría que la definición de Premio Nobel de la Paz no es la correcta. O que a los agraciados se les escoge mal. Porque, ¿sería muy absurdo pensar que a Obama se le ha elegido únicamente por el hecho de ser el primer presidente negro en EEUU? ¿Sería absurdo también pensar que el Premio Nobel no es más que una retribución frívola dada a una persona que no lo merece, con el único objetivo de aumentar su popularidad y mejorar su imagen? ¿Sería absurdo pensar que Premio Nobel de la Paz es, como todo actualmente, un galardón mercantilizado como puede ser un ‘Oscar’ o un ‘Grammy’?

Si el bueno de Alfred levantara la cabeza…

GBE