Hijos de Europa

Europa. Ese concepto geográfico. Es hora de devolverle lo que le pertenece: La esencia espiritual de un pueblo, sus valores, su historia y su ideal. Por una Europa opuesta a la mundialización, por una Europa europea, no cosmopolita. Por una Europa orgullosa de su historia, que no incline la cabeza cuando se recuerden sus gestas, sus hazañas, sus logros, por una Europa consciente de su lugar en el mundo.

Letra:
El invasor ha conquistado nuestra tierra.
Nuestro pueblo es controlado por el instructor.
Dirigidos y manipulados por degenerados medios de comunicación, controlados y explotados por el poder financiero, los hombres y las mujeres de mi sangre se han convertido en esclavos de la serpiente.
Cuando desespero pienso en nuestra gran historia, en todos sus bravos combatientes, quienes murieron por Occidente, a todos los orgulloso caballeros cruzados defensores de la Cristiandad, nuestros ancestros se sacrificaron por Europa y su libertad.
Pero hoy hemos de volver a sufrir por amor, amo a mi pueblo y a mi patria, por ello daría mi vida.
La hora ya esta aquí, un compromiso de guerra contra estos demonios, el enemigo pagará con sangre la invasión de nuestro continente.
El enemigo pagará con sangre la invasión de nuestro continente. La invasión de nuestro continente.
Pero hoy hemos de volver a sufrir por amor, amo a mi pueblo y a mi patria, por ello daría mi vida.
La hora ya esta aquí, un compromiso de guerra contra estos demonios, el enemigo pagará con sangre la invasión de nuestro continente.
El enemigo pagará con sangre la invasión de nuestro continente. La invasión de nuestro continente.
La invasión de nuestro continente.

Fuente: Youtube

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La Familia: Futuro de Europa

Tras la alocución de Benedicto XVI se celebró la Santa Misa oficiada por el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela. Centró su discurso en la defensa de la familia cristiana tradicional, como antítesis de las diferentes “modas” que la práctica de la modernidad han traído al seno de una sociedad más que enferma.

Especialmente relevante fueron las alusiones al genocidio democrático que supone el aborto y a la promoción que desde los poderes públicos se hace de esto, imposibilitando la formación familiar y con ello, y en palabras del propio Cardenal Arzobispo “el futuro de Europa”.

FAMILIANOVO

Lejos de querer amparar posibles discursos políticos que desde –o hacia- la derecha se puedan hacer en este tipo de eventos, el acto tuvo una singular relevancia, por los valores que pretendía defender.

No nos referimos a la necesidad de defender valores cristianos per se, sino, que este caso la defensa de la familia cristiana cobra una especial trascendencia porque son coincidentes (y no siempre es así en la cosmovisión cristiana) con la defensa de la familia tradicional como portadora de valores “biológicos y humanos (antropológicos)” tendentes a la consecución de la vida -fin último- y a la trasmisión de los valores que hacen sano a un Pueblo (familia como institución social relevante).

Es decir, el ejercicio de lobbying, que determinados colectivos y grupos de presión ejercen a través de los medios de comunicación, atentan directamente contra algo tan instintivamente arcaico como es la generación misma, atentando contra la vida, a través de la “propensión a la insignificancia” de las uniones homosexuales o mediante el genocidio consentido que supone el aborto injustificado y al que se le ha dado protección legal en los últimos días.

Artículo: http://es.novopress.info/4882/la-familia-futuro-de-europa/