Fracaso de la campaña de vacunación contra la Gripe A en España

D. R.. 29.12.2009 – 08.11 h

En cinco semanas, las que van desde el inicio de la campaña de vacunación, el 16 de noviembre, hasta el pasado 20 de diciembre, se habían utilizado en España cerca de dos millones dosis de la vacuna contra la gripe A, según las estimaciones facilitadas por el Ministerio de Sanidad a 20 minutos.

La campaña concluye este mes, lo que significa que a esa cifra habrá que añadir el gasto de la semana pasada y de la actual. Si se mantiene el mismo ritmo, al final no habrá siquiera tres millones de inmunizados, frente a los 37 millones de dosis adquiridas: sobran más del 90% de las vacunas que adquirió Sanidad.

Esta enorme desproporción tiene variados motivos. En primer lugar, según Sanidad, que la compra se hizo pensando que habría que aplicar dos dosis por persona y finalmente sólo ha habido que usar una.

En segundo lugar, que el Gobierno prefirió pasarse a quedarse corto: inicialmente se pensó en disponer de capacidad para cubrir al 40% de la población y luego se incrementó hasta el 60%. Es decir, que hay reservas para el 60% pese a que los grupos de riesgo de la campaña (enfermos crónicos y personal sanitario y estratégico) apenas suponen un 15% o 20% del total.

Este último porcentaje es el que utilizó Sanidad cuando calculó que se inmunizarían 10 millones de personas. Pero es en este punto donde el cálculo más ha fallado. Según un estudio del Consejo General de Enfermería publicado la pasada semana, hay un 45,2% de personas de los grupos de riesgo que ni se han vacunado ni piensan hacerlo.

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Nota: La noticia tiene una parte positiva y otra negativa. La primera, es que así quedado claro que la población española ha pasado olímpicamente de vacunarse (ya sea por un mero miedo al pinchazo o por tener verdadera conciencia sobre el peligro de esta vacuna y las mentiras que se han infundido sobre esta gripe). Por otra parte, está la parte más oscura, que demuestra la incapacidad de un gobierno que ha derrochado millones y millones de euros en distribuir una cantidad innecesaria de vacunas que al final acabarán tiradas a la basura, además teniendo en cuenta la situación de penurias económicas que atraviesa el país.

Para la próxima estafa que nos preparen los políticos, deberemos decir inmediatamente NO a la solución innecesaria que nos propongan máxime cuando su aplicación dependa de NUESTRO dinero, para que no ocurra lo mismo que con estas mortíferas vacunas.